Danza mística oriental

danza mística oriental

La Belleza del corazón
es la belleza duradera:
sus labios brindan
el agua de vida para beber.
Verdadera es el agua,
quien la vierte,
y quien la bebe.
Los tres se vuelven uno
cuando tu talismán está hecho añicos.
Esa unidad no la puedes conocer
por medio de la razón.


Mathnawi II, 716-718

Cuando hablamos de danza Mística oriental nos referimos a un tipo de danza por medio de la cual entramos en contacto con nuestro ser espiritual.

La danza mística oriental busca la plenitud del ser humano. Es la danza de la Unidad que nos sumerge en un gran poder creativo realizando sensuales y etéreos movimientos. Nos ayuda a encontrar el equilibrio y alineamiento del cuerpo y nos da las herramientas necesarias para el conocimiento del fluir, por el cual combatimos el caos en el que nos encontramos.

Esta danza tiene como filosofía alcanzar la belleza de nuestro interior, que tenemos olvidado en el mundo en que vivimos, y reflejarla al exterior, consiguiendo así el engrandecimiento de un todo, de la Unidad. A través de la danza mística oriental recuperamos nuestra relación ancestral con la Tierra y descubrimos el potencial de cada uno como individuo.

La danza mística fusiona danza oriental, danzas tribales del medio oriente, flamenco, ritual sufí y enseñanzas místicas.

En la danza de la Unidad exploramos nuestra fuente de energía y creatividad. Abrimos nuestro ser a la luz que somos. Existe, pues, un serio trabajo interno, en el que se recorren los chakras o centros de energía, ayudando a liberar tensiones, con los diferentes pasos, ritmos y danzas orientales.

Aprenderemos a no decir “no puedo o esto es difícil”, ya que, de esta manera, se cierra la energía y te bloqueas. Entonces es muy importante abrirte, fluir y experimentar’.

En resumen, esta danza actúa como terapia, ya que aporta grandes beneficios a todos los niveles, pues estamos trabajando todos los cuerpos: físico, mental, espiritual y etérico. Y además, nos aporta alegría. Por ello, podemos decir que bailar es una celebración, porque nos ayuda a liberarnos, renovándonos adentro y cambiándonos por fuera.

¿Cómo definir, entonces, la danza mística oriental? Es el arte de sanar y celebrar la energía a través de la danza oriental’

Esta danza va dirigida a todo tipo de personas, con ganas de divertirse, descubrirse y compartir con los demás. No es necesario tener una condición física especial, ni experiencia, solo muchas ganas de entrenar el alma, enriquecer nuestro espíritu, y así poner en forma nuestro interior.

En mis clases de danza mística oriental se comienza con meditación y con la intención de llegar a un propósito que no sea únicamente bailar, preguntándonos el por qué y para qué bailar y la actitud que queremos transformar en nuestro interior. Ofreceremos nuestro baile como agradecimiento a algo. A continuación se realizarán estiramientos y movimientos rítmicos con música y técnicas de relajación para movilizar cada uno de los chakras. Al finalizar expondremos en común nuestra propia experiencia como enriquecimiento para los demás y para uno mismo.

Bailaremos para vivir nuestra luz y dentro del caos encontrar nuestra paz”.

JUDÁ